Política Pública
Exigimos un etiquetado de rendimiento y emisiones vehiculares ¡YA!
Las y los consumidores tenemos derecho a información clara, comparable y verificable sobre el rendimiento, el gasto y las emisiones de los vehículos que se venden en México.
Hoy, la información disponible está dispersa, no siempre es completa y no siempre permite comparar fácilmente entre modelos, versiones y años. Además, algunas marcas o modelos no aparecen en las bases disponibles, o aparecen de forma incompleta, debido a limitaciones en los datos reportados o entregados a la autoridad. En la metodología se señala que las bases utilizadas no contienen información completa para todas las marcas comercializadas en México y que la ausencia de una marca o versión no debe interpretarse como una evaluación favorable o desfavorable, sino como una limitación de disponibilidad de información.
Por eso exigimos un etiquetado obligatorio de rendimiento y emisiones vehiculares que permita conocer, antes de comprar:
- Cuánto combustible consume un vehículo.
- Cuánto podría costar usarlo cada año.
- Cómo se compara con otros vehículos similares.
- Cuáles son sus emisiones de gases de efecto invernadero.
- Cuál es su desempeño relativo en contaminantes que afectan la calidad del aire.
Un etiquetado claro no sólo ayuda a las y los consumidores. También incentiva a las empresas automotrices a ofrecer vehículos más eficientes y menos contaminantes y a fortalecer la transparencia del mercado. Además, la transparencia de este tipo de información puede potencialmente contribuir a la mitigación de los efectos del cambio climático al reducir la dependencia en combustibles fósiles.
La información vehicular debe dejar de depender de bases incompletas, formatos difíciles de comparar o entregas parciales de información. México necesita una política pública que garantice datos abiertos, homogéneos, actualizados y comparables sobre rendimiento, gasto y emisiones de todos los vehículos.
Exigimos que las autoridades competentes establezcan un sistema nacional de etiquetado de rendimiento y emisiones vehiculares, y que los corporativos automotrices entreguen información completa, homologada y oportuna sobre todos los modelos y versiones que comercializan en el país.
Justificación jurídica para un etiquetado de rendimiento y emisiones vehiculares
La implementación de un etiquetado obligatorio sobre rendimiento energético y emisiones vehiculares en México cuenta con una base jurídica sólida.
Este tipo de etiquetado se sustenta en distintos marcos legales y normativos que incluyen la protección de los derechos de las personas consumidoras, la protección del medio ambiente y el clima, el derecho a una movilidad sostenible, así como estándares internacionales relacionados con la conducta empresarial responsable y la debida diligencia en materia de derechos humanos.
Derecho a información clara para las personas consumidoras
Protección ambiental y derecho a un medio ambiente sano
La Constitución, en su artículo 4to. reconoce el derecho de toda persona a un medio ambiente sano y establece la obligación del Estado de protegerlo. La legislación ambiental desarrolla este mandato mediante medidas orientadas a prevenir y controlar la contaminación, así como a preservar y mejorar el ambiente.
Los vehículos son una fuente importante de emisiones de gases de efecto invernadero y de contaminantes que afectan la calidad del aire. En este contexto, un etiquetado de rendimiento y emisiones permite hacer visible el impacto relativo de los vehículos en términos de consumo energético, emisiones de CO₂ y otros contaminantes asociados a la formación de ozono y smog.
Además, proporciona información que permite distinguir entre vehículos con distintos niveles de eficiencia y emisiones, en línea con los objetivos de acceso a la información ambiental y prevención de la contaminación.
Movilidad sostenible y seguridad vial
La Constitución, en su artículo 4to. reconoce el derecho a la movilidad en condiciones de seguridad, accesibilidad, eficiencia, sostenibilidad, calidad, inclusión e igualdad. La Ley General de Movilidad y Seguridad Vial desarrolla este derecho y establece criterios para orientar las políticas públicas en esta materia.
En este marco, la información sobre rendimiento y emisiones vehiculares forma parte de una política de movilidad sostenible. La eficiencia energética no solo tiene implicaciones económicas, sino también ambientales y de salud pública, ya que influye en el consumo de combustibles fósiles, la calidad del aire y la exposición de la población a contaminantes.
Por ello, un etiquetado vehicular puede contribuir a vincular la información para las personas consumidoras con objetivos más amplios de movilidad sostenible, eficiencia energética y reducción de impactos ambientales.
Protección internacional de las personas consumidoras y consumo sostenible
Compatibilidad con las reglas internacionales de comercio
Conducta empresarial responsable y derechos humanos
Relevancia para financiamiento, inversión y sostenibilidad
Conclusión
Sin información no hay decisión informada
Comprar un auto no debería ser un acto de fe. Las personas consumidoras tienen derecho a saber cuánto combustible consume un vehículo, cuál es el costo estimado anual de utilizarlo, qué emisiones genera durante su operación y qué impactos tiene en el medio ambiente.
Sin embargo, la información pública disponible en México sigue siendo incompleta. Las bases oficiales disponibles y utilizadas para este portal no contienen datos suficientes, comparables y procesables para todas las marcas y modelos que se venden en el país. Esto ocurre, entre otras razones, porque la información disponible ante la autoridad depende de los reportes, registros o entregas realizadas a discreción por los propios corporativos automotrices.
La falta de información no es un detalle menor. Cuando una marca o modelo no cuenta con datos completos, las personas consumidoras tienen menos herramientas para comparar el rendimiento de un vehículo y estimar cuánto podrían gastar en combustible o conocer sus emisiones.
En la práctica, esto dificulta tomar decisiones informadas y limita la transparencia del mercado automotriz. Por eso, este portal también muestra qué marcas cuentan con información suficiente para ser evaluadas y cuáles no aparecen, o aparecen de forma incompleta, en las bases de datos oficiales disponibles.
El rendimiento también se traduce en gasto de combustible
El rendimiento de combustible no es solo un dato técnico. También influye en cuánto combustible necesita un vehículo para recorrer una determinada distancia. Dos vehículos del mismo segmento pueden tener gastos de combustible distintos a lo largo del tiempo. Un vehículo con mayor rendimiento requiere menos combustible para recorrer la misma distancia, mientras que uno con menor rendimiento requiere más.
Por ello estimamos el gasto anual de combustible y la diferencia de gasto acumulado a cinco años, en comparación con el promedio de cada segmento. Esta comparación permite identificar si un vehículo tiene un gasto estimado mayor o menor que otros modelos con características similares, considerando el tipo de motorización y el tamaño del motor.
Estas estimaciones no representan el gasto exacto que tendrá cada vehículo. El consumo real puede variar por diversos factores, como los hábitos de manejo, el mantenimiento, el tráfico, el clima, la carga transportada y las condiciones del camino. Sin embargo, ofrecen una referencia útil para comparar los gastos asociados a los vehículos para ayudar a tomar mejores decisiones.
